Prāṇāyāma
“Por medio de la práctica de prāṇāyāma se genera vāyu (aire), por vāyu agni (fuego) es generado, y por agni es generado āpa (agua). Por medio de esos tres, uno es internamente purificado”. Bṛhadyogi-yājñavalkya-smṛti.
Muchas veces me preguntan por qué le doy tanta importancia al prāṇāyāma en mi práctica personal. Para el yoga la respiración es el nexo entre el cuerpo y la mente, y por ello se le otorga muchisima importancia a la práctica conciente de la respiración. Si podemos tomarnos el trabajo de estudiar nuestra respiración ante diferentes estados de ánimo veremos que hay muchisima variación, al igual que nuestra actitud corporal. Estados alterados hacen que nuestra respiración sea irregular y generan tensiones en el cuerpo. Las tensiones en el cuerpo generan tensiones mentales y alteran el ritmo respiratorio. Por ello el control de la respiración es fundamental. Controlando el ritmo respiratorio estabilizamos el cuerpo y la mente.
No hace falta gran cosa para experimentar el prāṇāyāma. Con sentarse cómodamente y poner la atención en la respiración, sin juzgar su estado ni pretender controlarla, vamos a ver como poco a poco esta se va regulando y nuestro cuerpo se relaja.
Hay otras prácticas más avanzadas, que requieren un control mayor, incluyendo períodos de tiempo en los que se retiene el aliento y se intenta distribuirlo por los canales internos, los nādīs. Sin embargo un bloqueo en estos canales puede llegar a complicar al practicante. El haṭha pradīpīka tiene toda una sección con tratamientos para problemas causados por la práctica erronea de estas técnicas.
Es por ello que practicamos āsanas y mudrās, que desbloquean estos canales, antes del prāṇāyāma. Y es por esto mismo que meditamos luego de su práctica, ya que nos deja casi a pasos del samādhi.
Los textos clásicos no eran arbitrarios en su sistematización. ¡Hari Om!
By Yogi | Mayo 17, 2008 | Categorias: Darsana, Sadhana |

